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por @ValeraMariscal, management, psicología, gamificación, innovación

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Management en 2026: liderazgo ante el despliegue de la IA

¿Qué revelan los informes estratégicos sobre la nueva relación entre directivos y tecnología? Claves para el desarrollo de la alta gestión.

En el panorama tecnológico actual, hemos dejado atrás la etapa de fascinación inicial por la generación de contenido. Si 2025 fue el año en que aprendimos a confiar en una «IA que actúa», este 2026 se define por la Orquestación Multiagente. Según los últimos informes de Gartner y el Foro Económico Mundial, la autonomía ya no es un fenómeno individual de una sola herramienta, sino un proceso sistémico.

Cuando hablamos de autonomía sistémica, nos referimos a que la IA ya no funciona como un asistente aislado y particular al que le pides una tarea, sino como una red que opera en toda la organización. Es decir, que los procesos de negocio se ejecutan de forma que la información viaja entre distintas inteligencias (humana y artificial) de forma natural. Por ejemplo, en una cadena de suministro, un agente de inventario puede detectar una falta de stock y, automáticamente, negociar con el agente de un proveedor y solicitar la aprobación de un agente financiero, notificando al manager humano solo cuando el acuerdo estratégico está listo para su firma.

1. La frontera tecnológica: Sistemas Multiagente y la infraestructura del futuro

La gran evolución que estamos viviendo es el paso de los agentes aislados a los Sistemas Multiagente (MAS). Ya no dependemos de un único chat de apoyo; ahora gestionamos ecosistemas de agentes especializados que colaboran entre sí. Esta colaboración permite resolver problemas de negocio complejos sin la necesidad de una intervención humana constante en los pasos intermedios.

Para sostener esto, las organizaciones están adoptando la IA Federada y Multi-modelo. Como bien señala el CTO de Zoom este año, la capacidad de adaptación de una empresa hoy depende de no atarse a un solo proveedor como OpenAI o Anthropic. La infraestructura moderna implica combinar lo mejor de cada modelo para optimizar costes y, sobre todo, precisión. A esto se suman los DSLMs (Domain Specific Language Models): modelos entrenados específicamente en áreas como el derecho, la medicina o la ingeniería. Al estar especializados, estos sistemas logran reducir drásticamente las alucinaciones o errores informativos, y por tanto, aportan una base técnica mucho más fiable para la toma de decisiones directivas.

2. El nuevo rol del directivo: De gestor a «Sintetizador»

El Foro Económico Mundial estima que para 2030 se habrán creado millones de nuevos roles, pero para quienes hoy ocupan puestos de responsabilidad, el cambio principal radica en la gestión de inteligencias – Intelligence Curation -. Este concepto implica que el valor del manager ya no está en su capacidad para producir datos o informes, sino en su criterio para seleccionar, validar y dar sentido a la inmensa cantidad de inteligencia que producen las máquinas. El directivo actúa como un filtro de calidad y un guardián del propósito corporativo.

Dentro de este nuevo paradigma, destacan tres competencias fundamentales:

  • Sintetización Estratégica: En 2026, la IA puede realizar en minutos análisis que antes requerían semanas de trabajo de consultoría. El rol del líder ya no es supervisar el tiempo invertido, sino la coherencia de la estrategia resultante. Su labor es unir los puntos y asegurar que los resultados de la IA se alineen con la visión a largo plazo.
  • Liderazgo de Arquitectura Humana: Gartner propone que los líderes actúen como arquitectos sociales. Su misión es diseñar cómo interactúan las personas con los agentes tecnológicos, asegurando que la automatización no erosione la cultura de la empresa ni el sentido de pertenencia de los empleados.
  • Gestión de la Verdad (Digital Provenance): Ante la avalancha de contenido sintético, el manager debe ser el garante de la autenticidad. Saber distinguir qué información es real y asegurar procesos éticos es hoy una prioridad de cumplimiento.

3. Psicología en el trabajo: El fin del «trabajo sobre el trabajo»

Uno de los cambios más profundos de este año es la práctica eliminación de lo que se ha denominado el «trabajo sobre el trabajo». Este término se refiere a todas esas actividades burocráticas y accesorias que no aportan valor real pero consumen el 60% de nuestra jornada: buscar documentos, resumir reuniones para quienes no asistieron, agendar citas o perseguir aprobaciones por email.

Al delegar esta carga en la IA agéntica, nos enfrentamos a un fenómeno dual.

  • Por un lado, hay un potencial aumento de la creatividad, ya que el profesional recupera tiempo para el pensamiento profundo y la resolución de problemas complejos.
  • Por otro lado, surge la fatiga por aceleración: la velocidad a la que la IA entrega resultados puede resultar abrumadora.

Por ello, las organizaciones líderes están implementando el Diseño de Entornos de Seguridad Cognitiva, que son protocolos que protegen los tiempos de desconexión y fomentan la «agilidad cognitiva», asegurando que el equipo se sienta amplificado por la tecnología y no reemplazado por ella.

4. El factor económico: Rendición de cuentas y valor real

Según IDC el gasto global en tecnología alcanzará cifras récord este año, pero con un matiz importante: el fin de la experimentación ciega. En 2026, cada inversión en IA debe pasar por un estricto filtro de accountability o rendición de cuentas.

Ya no basta con decir que se usa IA; hay que demostrar una mejora directa. Por ejemplo, en el sector logístico, no se valora la IA por ser «novedosa», sino por su capacidad para reducir el riesgo operativo mediante el mantenimiento predictivo que evita paradas no planificadas, o por optimizar las rutas de distribución reduciendo el consumo energético en un porcentaje auditable. La inversión tecnológica ahora se mide por su capacidad de hacer a la empresa más robusta frente a la incertidumbre.

Hoja de ruta 2026: ¿En qué deben entrenarse los líderes?

Para mantener la competitividad y la eficacia en este entorno, los profesionales y directivos deben priorizar el desarrollo de las siguientes áreas:

Área de DesarrolloCompetencia ClavePor qué es vital en 2026
Liderazgo TransformacionalAcompañamiento y MotivaciónPara alinear la tecnología con la cultura de la empresa y fomentar el sentido de pertenencia durante el cambio.
Pensamiento CríticoSelección de DatosPara validar y filtrar las decisiones sugeridas por sistemas multiagente.
Diseño OrganizacionalArquitectura Humano-IAPara integrar agentes autónomos en equipos humanos sin dañar el clima laboral.
Inteligencia EmocionalGestión de Seguridad CognitivaPara liderar equipos que operan a alta velocidad y prevenir el burnout.
Ética y CumplimientoGobernanza AlgorítmicaPara asegurar que la automatización respeta la legalidad y los valores de marca.

Referencias

Foro Económico Mundial. (2026, 12 de enero). Future of Jobs Report 2026: 92M Jobs Displaced & 170M New Opportunities. World Economic Forum. https://www.weforum.org/reports/future-of-jobs-report-2026/

Gartner. (2025, 20 de octubre). Gartner Identifies the Top Strategic Technology Trends for 2026. Gartner Newsroom. https://www.gartner.com/en/newsroom/press-releases/2025-10-20-gartner-identifies-the-top-strategic-technology-trends-for-2026

IDC. (2026, 8 de marzo). Global ICT Spend to Reach $4 Trillion in 2026 driven by AI Platforms. International Data Corporation. https://www.idc.com/getdoc.jsp?containerId=prUS51912326

Salesforce. (2026, 31 de marzo). Cinco tendencias de IA que transformarán los negocios en 2026: El auge de los Sistemas Multiagente. Salesforce Blog. https://www.salesforce.com/es/blog/ai-trends-for-2026/

Zoom Video Communications. (2026, 13 de enero). Perspectivas de liderazgo: La IA agéntica y el fin del trabajo repetitivo. Zoom News. https://www.zoom.com/es/blog/ai-technology-trends-2026/

La IA adula y te debilita cognitivamente

La IA que siempre te da la razón te está perjudicando

En los últimos años, los modelos de inteligencia artificial han demostrado una capacidad sorprendente para conversar, asesorar y acompañar al usuario. Pero hay un fenómeno cada vez más evidente y preocupante: la tendencia de la IA a decirnos lo que queremos oír.

Este comportamiento, conocido como sycophancy (adulación), es una consecuencia directa de cómo se entrenan estos sistemas programados para agradar y no para corregir.

Diversos estudios recientes han demostrado que los modelos de IA son más complacientes que los humanos, y que además, los usuarios lo prefieren así. El resultado es una interacción cómoda, pero potencialmente peligrosa: una cámara de eco donde nuestras ideas rara vez son cuestionadas.

El problema se agrava en contextos personales. Investigaciones han mostrado que la IA puede validar decisiones incorrectas o incluso dañinas, reforzando la convicción del usuario en lugar de ofrecer una perspectiva crítica.

Pero lo más interesante es que esta “adulación artificial” cumple funciones dentro del sistema. Ayuda a mantener conversaciones fluidas, genera una sensación de coherencia y, sobre todo, mantiene al usuario enganchado.

El coste es cognitivo, cuanto más interactuamos con sistemas que nos adulan y nos dan la razón constantemente, menos tolerancia desarrollamos hacia la discrepancia, la complejidad o el error. En otras palabras, la IA puede estar entrenándonos —sin que lo notemos— a pensar peor.

La paradoja es clara: cuanto más útil y agradable parece la IA, más riesgo existe de que debilite nuestra capacidad crítica y más de que caigamos en un delirio que nos aleja de una visión clara de la realidad.

Hoy, si usas IA:

Decálogo de recomendaciones útiles:

  1. No la uses para decisiones vitales, consejos personales o morales.
  2. Reflexiona y no te precipites, deja tiempo de espera (24h antes de actuar).
  3. Verificación externa obligatoria: consulta con profesionales o expertos sobre lo que te dijo la IA.
  4. Pide explícitamente puntos de vista opuestos.
  5. No uses la IA como juez final, usala como herramienta, no como autoridad experta.
  6. Usa la duda intelectual. Si siempre estás de acuerdo con la IA, algo falla.
  7. Haz preguntas contrarias “¿Qué argumento contradice esto?”
  8. Evita la dependencia emocional, especialmente en decisiones personales.
  9. Cuidado con el sesgo de confirmación: la IA omitirá lo malo para complacerte.
  10. Usa la IA como un asistente o «abogado del diablo» para encontrar lagunas en tu pensamiento, pero nunca para que piense por ti.

Fuentes:

Chandra, K., Kleiman-Weiner, M., Ragan-Kelley, J., y Tenenbaum, J. B. (22 de febrero de 2026). Sycophantic Chatbots Cause Delusional Spiraling, Even in Ideal Bayesians. arXiv. https://arxiv.org/abs/2602.19141

Cheng, M., Lee, C., Khadpe, P., Yu, S., Han, D., y Jurafsky, D. (Marzo de 2026). Sycophantic AI decreases prosocial intentions and promotes dependence. Science. DOI: 10.1126/science.aec8352

Dominguez, R. (2026). MIT proved ChatGPT is designed to make you delusional. The AI Corner. https://www.the-ai-corner.com/p/mit-proved-chatgpt-is-designed-to

Stanford University. (Marzo de 2026). AI advice: Sycophantic models research. Stanford News. https://news.stanford.edu/stories/2026/03/ai-advice-sycophantic-models-research

United Nations University. (2026). The echo chamber in your pocket. UNU-C3. https://c3.unu.edu/blog/the-echo-chamber-in-your-pocket

Elementos de gamificación para hacernos mejores.

Claves de gamificación positiva

La gamificación ética nos hace mejores personas

La gamificación ha sido criticada y enfocada en ocasiones desde su «lado oscuro» como los sistemas que favorecen la promoción de comportamientos competitivos extremos, manipulación psicológica y fomento del individualismo. Sin embargo, los estudios científicos están aportado luz para esclarecer y potenciar el lado positivo en los entornos y procesos gamificados.

En una reciente investigación* se ha descubierto que la gamificación, cuando se diseña con enfoque en la interacción interpersonal, puede ser una poderosa herramienta para promover comportamientos éticos. El secreto no está en eliminar la competencia, sino en rediseñarla hacia objetivos colaborativos.

Este estudio proporciona valiosas pistas teóricas y prácticas sobre el diseño de la gamificación y la motivación del comportamiento ético.

Algunos de estos elementos clave que transforman la experiencia de juego serían:

  • Narrativas de propósito común: Los juegos se enmarcan en objetivos de bien común.
  • Recompensas compartidas: En lugar de premiar solo al «ganador», se reconocen los logros colectivos.
  • Sistemas de apoyo mutuo: Los participantes obtienen beneficios por ayudar a otros.
  • Transparencia en las acciones: Las decisiones éticas se vuelven visibles y celebradas.

Aplicaciones Reales

Esta investigación tiene implicaciones profundas para empresas, escuelas y organizaciones. Imagina programas de capacitación donde los empleados ganen puntos por actos de integridad, o aplicaciones educativas donde los estudiantes avancen ayudando a sus compañeros.

Este descubrimiento no solo da claves para ayudar a diseñar una gamificación mas positiva, sino que abre un nuevo campo de posibilidades. Los juegos pueden ser catalizadores de una sociedad más ética y colaborativa.


Xu, Hui., & Wu, Yang. (2025). Reversing the dark side of gamification: a study of the influence of interpersonal interaction gamification on ethical behaviour. Behaviour & Information Technology, 45(5), 949–969. https://doi.org/10.1080/0144929X.2025.2541223

Sobre sesgos de la inteligencia artificial en los procesos de selección de personal.

¿Está la IA haciendo más justa o más sesgada la selección de talento en tu empresa?

¿Cómo está abordando tu organización este desafío?

Los departamentos de recursos humanos están viviendo una revolución silenciosa. Los sistemas de inteligencia artificial prometen hacer más eficientes los procesos de selección, analizando miles de currículums en minutos y identificando candidatos ideales. Sin embargo, esta tecnología trae consigo un riesgo inesperado: la perpetuación de sesgos discriminatorios a escala masiva.

El Problema Oculto en los Algoritmos

Los algoritmos de IA aprenden de datos históricos para tomar decisiones. Si históricamente una empresa ha contratado más hombres para puestos directivos, la IA interpretará que ser hombre es una característica deseable para esos roles. De esta manera, patrones de discriminación pasados se amplifican automáticamente, afectando a candidatos por su género, edad, origen étnico o incluso su código postal.

Soluciones Desde el Aprendizaje Organizacional

La investigación muestra que las empresas más exitosas abordan este desafío como un proceso de aprendizaje continuo. No basta con implementar la tecnología; es necesario crear sistemas de monitoreo constante, formar equipos multidisciplinarios y establecer métricas de equidad. Algunas organizaciones están realizando auditorías regulares de sus algoritmos, diversificando sus datos de entrenamiento y estableciendo comités de ética tecnológica.

Hacia un Futuro Más Equitativo

El camino hacia un reclutamiento justo con IA requiere transparencia, compromiso organizacional y reconocimiento de que la tecnología no es neutral. Las empresas que inviertan ahora en desarrollar sistemas éticos no solo cumplirán con su responsabilidad social, sino que accederán a un talento más diverso y, por tanto, más innovador.


Gia Hoang, Thinh., Truong Quang, Huy., Luc, Nguyen.Duy.Ha., Binh, An.Duong.Thi., & Akbari, Mohammadreza. (2026). Ethical challenges in AI recruitment: an organisational learning perspective on bias recognition and mitigation. Behaviour & Information Technology, 1–22. https://doi.org/10.1080/0144929X.2026.2651110

Creencias y liderazgo: Transformacional o Transaccional


El liderazgo es la capacidad de transformar la visión en realidad (Warren Bennis)

El impacto del modelo de Liderazgo transformacional en la actualidad es importante. Viene asociado a la necesidad de las empresas de contar con líderes que sean capaces de gestionar la transformación de las organizaciones en pleno torbellino de innovación digital, y al mismo tiempo de retener y comprometer el talento humano.

El concepto de liderazgo transformacional, surge gracias a James MacGregor Burns (1978) que lo diferencia del  liderazgo transaccional.

La diferencia estaría en que la influencia del líder transformacional lleva a que los individuos se impliquen en objetivos colectivos u organizacionales que transcienden sus propios intereses individuales, de modo que orienten su comportamiento a la consecución de metas colectivas (Bass, 1985).

Mientras que el liderazgo transaccional es capaz de mover a las personas en la medida en que hay un equilibrio entre el esfuerzo (trabajo, tiempo, dedicación…) y el beneficio o contraprestación que obtienen. Es decir es un liderazgo basado en el intercambio en la búsqueda de un beneficio mutuo.

La gran ventaja del liderazgo transformacional es su capacidad para mejorar el compromiso de los empleados, la motivación y la ejecución eficiente de tareas.

Más allá de las diferencias en comportamientos manifiestos de ambos tipos de liderazgo, me gustaría reflexionar sobre las creencias que estimulan la probabilidad de aparición de un tipo de liderazgo u otro.

Veamos algunas de ellas:

Creencias asociadas al líder transformacional:

  • Las personas buscan desarrollarse y están motivadas por ello.
  • Toda persona necesita reconocimiento y sentido.
  • Todos tienen potencial que estimular y desarrollar.
  • Compartir los objetivos ayuda a motivar. Recordando la frase de Séneca: Cuando no sabes hacia donde navegas, ningún viento es favorable.
  • La clave para el liderazgo es influencia, no autoridad. Siguiendo las palabras de Ken Blanchard.
  • «Con mis maestros he aprendido mucho; con mis colegas, más; con mis alumnos todavía más.» Proverbio hindú.
  • El esfuerzo se asume mejor cuando hay un sentido o propósito aceptado.
  • Todas las personas están en proceso de transformación y pueden seguir creciendo.
  • Ganar es superarse.

Creencias asociadas líder transaccional:

  • Todo tiene un precio, las personas también.
  • El ser humano tiende por naturaleza al reposo.
  • Toda relación es una venta (transacción).
  • «Por el interés te quiero Andrés».
  • El sentido el esfuerzo es la recompensa.
  • «Dame pan y llámame tonto.»
  • La formación sin recompensa no tiene sentido.
  • «Tanto tienes tanto vales, tanto eres.»
  • Las personas son como son y es difícil que cambien. Así son y así serán.
  • Se gana tanto como se aporta.

Se insiste en analizar los patrones de comportamiento para discriminar los estilos de liderazgo. Pero el camino empieza antes, cuando la conducta aparece, ya es tarde. El origen más profundo: ¿Quieres desarrollar tu liderazgo?

  • Analiza tus creencias y piensa ¿de qué estilo están más cerca?

Por favor, quiero que me atienda un robot

«El problema real no es si las máquinas piensan, sino si lo hacen los hombres.» (B. F. Skinner)

 

 

 

Hay mucho ruido con el asunto de que los robots nos quitarán el trabajo.

De vez en cuando nos consolamos con comentarios del tipo: «Nunca atenderán como una persona.», «Siempre es mejor el trato personal»…

Y me preguntan: ¿Crees que será verdad?

Yo respondo: pues no lo sé.

Hay soluciones tecnológicas que han superado claramente a las analógicas. Recuerdo el tema de la fotografía: «siempre será mejor una foto de toda la vida» .. ahora las de toda la vida son digitales.

En cuanto a ser atendido por personas. Es probable que un robot tenga más dificultades para sustituir una excelente atención personalizada humana. Pero si vemos, por un lado lo que las empresas invierten en formar personas en habilidades de comunicación y atención al cliente, y por otro la motivación, actitud y preparación de algunos humanos, puedo prever que en muchos casos su atención será fácilmente superable por robots.

No es la primera vez que entro o llamo a un lugar para ser atendido y siento que tengo que pedir perdón por interrumpir el crucigrama o la meditación de la persona que se supone me va a atender. Esto ocurre incluso con propietarios del negocio. Al menos un robot, puede ser verdaderamente multitarea y podría compaginar el crucigrama con atenderme y decirme «hola» de forma amable.

Hace poco participé con un grupo en el desarrollo de asistentes de voz con personalidad para herramientas domésticas. Puedo asegurar que muchos de los bots que se presentaron eran más vivos y simpáticos que muchos responsables de atención «personalizada». Eso sí, un poco limitados, aún.

Los humanos para competir deberemos de ser conscientes de que debemos desarrollar y diferenciarnos por nuestras competencias más humanas. Para ello, no debemos dar nada por sentado y seguir aprendiendo. Al fin y al cabo el aprendizaje es una forma de programación, lo importante es que nuestro algoritmo sea mejor que el suyo y de momento para ello solamente tenemos unos pocos recursos: actitud, formación, entrenamiento y práctica.

Si no, pronto oiremos: «por favor, quiero que me pasen con un robot.»

Formación de formadores: si quieres aprender, enseña.

presentation-407291Ninguno hay que no pueda ser maestro de otro en algo.

Baltasar Gracián (1601-1658). Escritor español.

 

Cada vez hay menos dudas, la formación es una inversión a medio y largo plazo y así lo entienden la mayoría de las empresas. En España, según un reciente estudio de la formación en las empresas españolas de la CEOE (Confederación Española de Organizaciones Empresariales), en el 88% de las empresas españolas se lleva a cabo algún tipo de actividad de formación. Este dato es significativo si se compara con el del último estudio de estas características realizado por el Ministerio de Trabajo y  el Eurostat en 1993  en el que este porcentaje era tan sólo de un 27%.

Por otra parte, los ajustes en formación derivados de la crisis han hecho que muchas empresas se hayan dado cuenta de las nefastas consecuencias de estos periodos sin un adecuado plan de formación: desactualización, disminución de calidad, desmotivación, falta de compromiso, en definitiva,  menores resultados y menor productividad. Y sobre todo, un mayor riesgo de obsolescencia y falta de competitividad de cara a un futuro inmediato.

Como vemos, las empresas ya son conscientes de la necesidad de una  adecuada gestión de la formación. La mayoría del tiempo y recursos destinados a la formación en la empresa consisten en la adquisición de programas de formación de proveedores externos. Algo que, aun siendo necesario para la actualización y renovación de conocimiento, no cubre suficientemente las necesidades actuales de las empresas al depender de tiempos y recursos limitados.

Como vemos, las empresas son ya conscientes de la necesidad de una adecuada gestión de la formación. Por otro lado, la mayoría del tiempo y recursos destinados a la formación en la empresa siguen consistiendo en la adquisición de programas de formación de proveedores externos. Algo que, aun siendo necesario para la actualización y renovación de conocimiento, no cubre suficientemente las necesidades actuales de las empresas al depender de tiempos y recursos limitados.  Además deja de  aprovechar el talento interno que, parafraseando a Antonio Machado, “se pierde si no se da”.

Todos conocemos en nuestras empresas a personas brillantes y expertos de alto nivel. Sin embargo ¿Están preparados para transmitir su experiencia?

A veces, defrauda ver como empresarios, directivos y profesionales altamente experimentados cuando son llamados a compartir y exponer su conocimiento ante una audiencia, se transforman en un verdadero tostón. Es lógico, durante años se han entrenado para aportar resultados en sus respectivas materias, pero no, para formar o trasmitir su conocimiento.

En el otro lado, también tenemos la experiencia de atender con emoción a algunos directivos y profesionales que además de tener una carrera son capaces de fascinarnos, como verdaderas estrellas, cuando transmiten sus conocimientos, fracasos y logros.

La diferencia está en un detalle, además de trabajar, resolver y conseguir resultados, estas personas se han formado en cómo motivar a las audiencias y transmitir sus ideas con eficacia. Se han ido transformando en verdaderos maestros,  capaces de enseñar.

Ya lo decía Cicerón hace más de 2000 años: Si quieres aprender, enseña.

¿Cómo saber si es rentable la formación en la empresa?

curso1«Si la educación te parece cara, prueba con la ignorancia»

Albert Einstein

La formación, el desarrollo profesional, son palabras comunes en el incomprendido mundo de la gestión de recursos humanos.

Habitualmente, el desarrollo profesional, la evolución en habilidades (directivas, comerciales, comunicacionales, interpersonales,…) se ve como algo interesante, a veces, yo diría que más glamuroso que útil, en las empresas. Por ello, a la menor, se convierte en algo prescindible. ¿Para qué sirve realmente? ¿Qué valor aporta? La respuesta de los profesionales de recursos humanos a estas preguntas suele ser una perorata del valor de la persona como activo, bla, bla,…, que actúa como el mejor narcótico para otros profesionales más orientados a «negocio» (lease corto plazo).

Así que, en momentos de crisis lo que en el fondo se entiende desde el «negocio» es: «Vale, vale, que es prescindible» y mientras, el de recursos humanos, se queda mirando a una lenteja en el infinito pensando: ¿Será que no me entienden o es que tienen razón? o ¿Será que no existo? ¿Hay universos paralelos?

El caso es que, tras varios años de crisis en que la gestión de personas se ha quedado absorta en la lenteja del infinito, los problemas de no haber hecho nada han comenzado a aparecer: falta de capacidad de liderazgo, descoordinación, falta de modelos eficaces de ventas, quejas, perdida de calidad, de clientes… Y entonces, los de «negocio» (comercial, dirección general, operaciones…) se han dado cuenta de que eso afecta a los beneficios y sin pasar por recursos humanos han comenzado a demandar ayuda a los profesionales de la formación, coaching, desarrollo,…

Esto ha sido así por que, el valor de la formación, del entrenamiento profesional, no se gestiona, ni se comprende en la mayoría de las empresas, pequeñas y grandes. Si, la mayoría. Aunque, afortunadamente, hay honrosas excepciones en las que realmente  el talento tiene un valor estratégico. (otra palabra glamurosa)

Esta visión tan etérea, teórica y difusa de los asuntos relacionados con la gestión del talento, hace que generalmente no se sea consciente del valor real:  sí, el de la pasta, la plata, el dinero.

Por ello, si por ejemplo, se propone hacer un programa de  Atención al Cliente para un grupo de 14 personas:  que incluye un curso presencial valorado en 10.000 Picopesos (divisa ficticia Pp$)  cantidad que incluye horas, gastos de desplazamiento, formador, gominolas, etc. Además, para que se afiance se diseña un itinerario de seguimiento que vale otros 10.000 Pp$. En total el programa está valorado en 20.000 Pp$ . Mi pregunta de negocio es ¿Cómo sé que esto que estoy pagando me aporta pasta, plata, dinero a la empresa?

Bien ,veámoslo ahora de otra forma:

Hay una cafetería A que tiene 14 camareros. (podría ponerse cualquier empresa, pero una cafetería la conoce cualquier persona)

Esta empresa no tiene ningún plan de formación por que ya contrata camareros con experiencia y se supone que si son profesionales ya saben lo que tienen que hacer. Además, tienen un jefe de equipo que les va dando instrucciones sobre la marcha.

El caso es que, cada camarero es como es y aunque no se entrenan ni se forman, cada uno da lo mejor de sí en el trabajo.

Desde el punto de vista del cliente, lo que se ve es que cada uno entiende de forma diferente lo que es «dar lo mejor de sí mismo» y por eso, un camarero es simpático y sonríe, otro no deja pasar uno sin pagar, otro es estirado, respetuoso y formal. Al final, en efecto «cada uno es como es» y unos gustan y otros no. La cafetería, tiene algunos clientes contentos y otros que no volverán jamás.

Por su parte, la cafetería B de al lado, hace un esfuerzo por conocer a sus clientes y detecta que quieren fiabilidad en el servicio, que pagar por estar en éste establecimiento no sea una ruleta rusa de atención. Les gusta saber a qué atenerse, que la experiencia sea placentera para ellos y, desde luego, que jamás sea un problema o una incomodidad el trato recibido.

Por ello, en esta cafetería tienen un modelo de relación con el cliente y  recursos humanos se ocupa de que todos lo conozcan, comprendan y apliquen. Este modelo implica usar ciertos comportamientos de sentido común pero de una forma determinada, y otros no tan comunes pero que además de satisfacer al cliente marcan la diferencia con la competencia. Y como también tienen 14 camareros,  y cada uno es como es, saben que para algunos es más fácil que para otros adaptarse al sistema. Por esta razón, transmitir estos estándares de calidad de atención y entrenar a todos para que se apliquen correctamente, requiere una formación cíclica anual de un curso presencial para el equipo, más un programa de seguimiento interno (supervisión, recordatorio, manuales,..) y de entrenamiento personalizado en determinadas conductas, cuyo precio total se estima en 20.000 Pp$.

La cafetería A está a una manzana de la cafetería B. En la cafetería B el flujo de clientes es un 50% mayor y la fidelidad de los clientes es un 80% mayor esto hace que la cafetería B ingrese al año 400.000 Pp$ más que la cafetería A.

La cafetería A, se ahorra 20.000 Pp$ en formación. Aun así, su gerente, piensa que tiene un problema con su gente, ha cambiado varias veces a algunos camareros, por quejas de los clientes. Sí, tiene un problema, su modelo de gestión de personas le cuesta tener 400.000 Pp$ menos de beneficio.

Bien, el de la cafetería A sabe cuánto se ahorra en formación, pero la pregunta es ¿Sabe cuánto le cuesta su problema? ¿Cuánto deja de ganar? ¿Cuánto cuesta su rotación de personal?

La pregunta de un buen gestor de personas, no es cuánto me cuesta la formación, ni siquiera, cuánto puedo usar de la bonificación o subvención para formación. Las preguntas que todo buen empresario debe hacerse es: ¿Es necesaria? y si lo es, entonces la pregunta es: ¿Qué problemas tengo relacionados con personas? y ¿cuánto me cuestan estos o cuanto me hacen dejar de ganar?

¿Cuánto me cuesta que mis vendedores no vendan lo que podrían? ¿Cuánto me cuesta que los clientes no estén bien informados? ¿Cuánto me cuesta que los equipos están descoordinados? ¿Cuánto me cuesta no saber dar una solución?

De un modo intuitivo e informal, (como se toman la mayoría de las decisiones) podríamos pensar en la gestión del talento con una perspectiva de negocio siguiendo estos dos pasos:

PRIMER paso: Cuestionarse la necesidad y las acciones
1.     ¿Qué problemas existen que limiten  la rentabilidad?
2.    
¿En qué medida estos dependen del entrenamiento o del desarrollo de competencias de las personas implicadas?
3.    
¿Qué acciones se podrían proponer para desarrollarlas?
SEGUNDO paso: Ahora hemos de analizar el valor que aporta (ROI para los amigos)
¿Cuánto ganaríamos si no existiera ese problema? X Pp$
¿Cuanto cuestan esas acciones de desarrollo? Y Pp$
¿Diferencia? Si X-Y ≥ 0  OK

La diferencia positiva entre estos dos valores sería el beneficio, y aunque sólo se resuelva un porcentaje del problema, la inversión en desarrollo suele ser rentable.
Pensad en el ejemplo: inversión 20.000 y retorno 400.000. ¡Una rentable campaña de marketing!

El asunto no es lo que cuesta la formación sino ¿Cuánto pagarías por resolver el problema? ¿Cuánto te costaría no hacer nada?

Todo precio de una solución que esté por debajo es rentable.


NOTA: Sobre este tema puedes leer también: Los jefes no tenemos que ir a la escuela

Eso te lo metes por la Tripartita

Tripa Hartita

Los cielos nunca ayudan al hombre que no quiere actuar
Sófocles (495AC-406AC)

A los que se muevan en el entorno de la formación empresarial en España les sonará una conversación como esta:

  • Asesor: Mira, al final la bonificación para este año se te queda en Xtantos así que podemos meter el curso de Office, el de prevención y alguno para los de ventas en la bonificación. 
  • Empresa: De acuerdo, también habíamos pensado en la formación de los nuevos, y meterlos en alguno de estos grupos si se puede. 
  • Asesor: Bueno, eso lo miramos, yo creo que con lo que tenéis, lo podéis meter todo por la Tripartita. 

 Soy de los que considero que la formación, el entrenamiento y la gestión del talento en una empresa es algo esencial para afrontar los retos de competitividad y crecimiento de un proyecto empresarial. Periódicamente aparecen estudios y datos apoyando en este sentido y  que dan por demostrada la relación entre la gestión del  desarrollo profesional  y la productividad en las empresas. También sé que hay muchas empresas que, a pesar de sus limitaciones, les gustaría poder invertir más de lo que ya lo hacen, porque han probado los resultados y los beneficios de contar con personas que saben ser y hacer a tiempo. Y desde luego sus presupuestos responden a criterios de necesidad y de estrategia y aquí la Fundación Tripartita es un verdadero apoyo.

Sin embargo, aún hay otras muchas empresas en las que se hace formación sólo porque existe la Fundación Tripartita, gracias a la cual, reciben una bonificación que, haciendo cuentas, les puede salir gratis, o lo comido por lo servido. Lo que pasa es que hay un límite y por eso la tarea no es pensar en estrategia de empresa sino en ajustar el presupuesto de formación para que entre en los márgenes de la mencionada ayuda.

Por ello, por un lado los asesores y por otro las empresas de este tipo, intentan rebañar al máximo precios, calidades, materiales y formadores para meter algo que dé impresión de formación para sus empleados y que les entre por la Tripartita. Olvidando que el objetivo era apoyar e impulsar y no sustituir los fondos dedicados a formación en las compañías. Mientras, aunque haya necesidades reales de capacitación y desarrollo, estas se quedan sin cubrir por falta de medios.

Y con tanta estrechez y apretura, al final la cacareada gestión del talento en alguna empresa se parece más a las barbas del hidalgo del Lazarillo de Tormes en las que se echaba unas migas  para aparentar que había comido. Personalmente, creo que este maquillaje de pan rayado no le hace bien a las empresas, pero así es.

Al final, desde esta perspectiva, la ayuda de la Fundación Tripartita en lugar de ser un estimulo que favorezca la mejora en la gestión del desarrollo profesional en la empresa, se convierte en una limitación y desvirtúa los valores para los que fue creada. Y como consecuencia en estas empresas no se forma ni se entrena a las personas debidamente. Ni hay análisis de necesidades serio, ni criterios estratégicos. La formación termina siendo escasa, a destiempo y sin sentido.

Pero lo peor es que, por otro lado en un alarde de inteligencia gestora, la estrechez da un vuelco cuando se trata de apariencias y banalidades, pues si bien se apura un euro para una formación, no ocurre lo mismo con el Audi del director y algunas comidas, ya que en esto por apariencia, moda o agradecimiento se gasta lo que sea menester y no se mira tanto, ya que no parece que haya Tripartita que lo estreche. Lo que da muestra el agudo criterio estratégico del gestor medio.

En fin, no se si miro sesgado o torcido pero sí se que es un tema para debate.

Mientras, seguiremos como estamos, intentando hacer valer la importancia de una verdadera gestión del talento en las empresas, al mismo tiempo que escuchando:

  • Bueno ¿y con el tema de los de calidad que hacemos?
  • Nada, nada, esto te lo metes por la Tripartita.

Cumbre de Gamificación en Recursos Humanos de París.

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Con An Coppens y Mario Herger en París

La semana pasada tuve la oportunidad de ser invitado a la Cumbre sobre Gamificación y Recursos Humanos celebrada en París (los días 14,15 y 16 de  mayo).

Fue un encuentro profesional de alto nivel con participantes de más de 25 países y presencia de empresas clave en sus sectores como Maerks, IBM, PwC o BNP Paribas. También estuvieron representadas las más Asociaciones de Gamificación más dinámicas de Europa como GamFed, ISAGA y ANAGAM – @anagam_ES – de la que fui como embajador.

Naturalmente el evento nos brindó la oportunidad de saludar y departir con los máximos gurís europeos sobre gamificación. Nos encontramos con Mario Herger – @mherger – creador de @EGConsultancy, procedente de Austria y que fue nuestro maestro de ceremonias. Desde Munich, llegó su socio Roman Rackwitz – @RomanRackwitz -,  co-fundador de GamFed. An Coppens – @gamificationnat– , Pete Jenkins – @petejenkins – y  Tom Chatfield – @TomChatfield – se acercaron desde el Reino Unido,  y Jaume de Juan – @JaumeJuan –  fundador de Compettia – @Compettia – desde España. Todo organizado por Fleming Europa y coordinado por Victoria Szoboszlai ‏- @Vic_Szoboszlai -.

Hubo mucha gamificación en el evento, con variedad de formatos, workshops, mesas redondas, presentaciones, … Y los más afortunados se llevaron algunos premios entre los que estaban algunos ejemplares de «Gamificación en la Empresa».

Se presentaron varios proyectos de gamificación interesantes sobre formación, reclutamiento, assessment, salud,etc que iré comentando en entradas posteriores, como adelanto os dejo los vídeos de dos experiencias  apoyadas en juegos serios:

Quest for Oil Game de MAERSK un proyecto para dar a conocer las particularidades de la industria del petróleo entre estudiantes y jóvenes profesionales.

Y Cargo Dynasty una iniciativa para  fomentar al vocación por el sector del transporte en Dinamarca, al mismo tiempo que se aprende sobre sus posibilidades de negocio y sus distintas especialidades.